Para empezar la semana, y este día tan otoñal nada mejor que un risotto de calabaza.
Hacer un risotto no implica mucha dificultad pero si tener paciencia . Su calidad dependerá de un buen caldo, con sustancia, y por supuesto de la calidad del arroz que deberá ser del tipo arbóreo o carnaroli. El secreto se encuentra en que el arroz suelte su almidón para conseguir una textura cremosa. Para conseguirlo lo que debes de hacer es remover constantemente con una cuchara de palo.
Y si a la cremosidad del risotto le sumamos el sabor dulzón de la calabaza y la potencia del roquefort ¡el resultado final es una auténtica locura!
Un plato sencillo y rápido de hacer con un alto valor nutricional.


Risotto de calabaza
Ingredientes
- 1 zanahoria
- 200 gr calabaza
- 1 puerro
- 1 apio
- 1/2 cebolla
- 180 gr arroz arbóreo
- 750 gr caldo verduras
- 1 chorrito vino blanco
- 1 pizca nuez moscada
- 1 pizca pimienta
- 1 trozo queso azul roquefort
- 40 gr mantequilla
- 15 gr queso rallado tipo grana padano tipo grana padano o parmesano
Instrucciones
- Pela y pica todas las verduras en juliana.

- En un cazo pon a calentar el caldo de verduras.
- Coge una sartén y echa un chorrito de aceite de oliva. Refríe todas las verduras durante 5min. Salpimienta y añade un poquito de nuez moscada.

- Añade el arroz y un chorrito de vino blanco. Mueve bien hasta que se evapore.
- Ve incorporando el caldo de verduras que teníamos calentando. 1 o 2 cucharones. Cada vez que te vayas quedando sin caldo incorpora otro mas. Repite este proceso hasta que el arroz esté cocido. Recuerda remover constantemente.

- Apaga el fuego y añade la mantequilla troceada y remueve hasta que quede integrada en el risotto.
- Ralla encima un poco de queso y mezcla de nuevo.
- Emplata con hojas de salvia y trocitos de roquefort por encima.
